La magia no da dolores de parto

Hebert Alberto Betancourt Rodríguez   El circo presentó la anunciada función. La gente atiborrada esperaba que apareciera el show central. Era el de un Mago muy hábil con sus manos y con su sombrero. Contaban que hacía aparecer lo que el público pidiera, su destreza no tenía límites. Asomó en la tarima y dijo: —…